«Despedidas»

«Sacudida por la nostalgia, giró sobre sus pasos para contemplar el largo camino recorrido que la había llevado hasta donde en este momento se encontraba. Personas, escenarios, experiencias y partes de ella misma pasaron, una a una, delante de sus ojos. Cuando comenzó el viaje no imaginaba que llegaría hasta allí, de hecho, ese inusitado lugar que recién comenzaba a habitar, no llegó a aparecer nunca en el plan de ruta preestablecido.

Años deambulando por un camino lineal y feroz que otros marcaron…cada vez se sentían más lejanos, como si hubiesen pertenecido a otra vida.
La coraza que se enfundó creyendo que la protegería de temibles dragones, comenzaba a desprenderse de su pecho, permitiendo que el sol la bañara con su cálida luz, disipando a su vez, años de dolor y miedo. La pesada mochila que cargó sobre sus hombros, ahora lograba sentirse ligera, permitiéndole bailar la vida con mayor libertad y fluidez.

Había llegado el momento. Con la vista puesta en aquella joven, se dio el permiso para dejarla ir. A ella, con sus miedos y con sus dragones, los mismos que algunas noches, seguían apareciéndose en sus sueños. Agradecida y con una sensación de desnudez y aquietada tristeza, la dejó marchar.

A pesar de que el suelo que ahora pisaban sus pies se encontraba repleto de hojarasca, borrando por completo cualquier rastro o pista que la guiara, por primera vez en su vida, pudo sentir la rendición que conllevaba el no saber, la liberación de jugar como una niña, con todas las posibilidades que la vida ofrecía.

Los tiempos estaban cambiando y arreciaban vientos que continuarían transformando su forma de habitar el mundo. Nuevos senderos se adivinarían, sólo que esta vez, nadie antes los habría transitado. Sólo ella, sólo sus pasos los abrirían.  Exploradora, valiente, soberana de su vida.”

Toda pérdida, conlleva una despedida, un duelo, con su respectivo tiempo para integrar lo vivido y abrirse a lo que está por llegar. Tiempos que invitan a llamar a la gran Osa; imponente, majestuosa, salvaje y maternal, nos permite acurrucarnos y reposar entre su pelaje mientras dure el invierno.

(1) Comentario

  1. Impresionante Sara 💜 gracias

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